Que pasa chulos!!! Pues aquí estoy de nuevo. Esta vez quería acercaros mi querido juego de rol, El HeroQuest.

Es difícil enganchar a estas alturas a alguien que hasta ahora no sintió curiosidad por este tipo de juegos. No quiero ser pesado ni nada de eso. Eso si, os aseguro que es bastante divertido. Y pensaréis, ¡boooooooo!, porque fijo que tenéis en la cabeza las 2 partidas que echamos alguna vez, en las que nadie sabía jugar, y nos lo tomamos todos de coña. Así desde luego que a nadie le gusta.
Primero, deciros que este juego no es como Warhammer ni El Señor de los Anillos, sino mucho más simple. Vamos, que no hay que hacer un máster en Cuenca para jugar. Y eso es una gran ventaja, porque muchas veces la complejidad de estos juegos es lo que desanima para echar una partidita.
Lo segundo que hay que tener en cuenta, aparte de que yo soy el malo de la película, Morcar, nada de Mordor, Sauron ni nada semejante... Simplemente Morcar. Bien, pues decía que esto es un juego de rol, y aunque vais todos contra mi -jejeje-, cada uno tiene la posibilidad de hacer lo que le de la gana, ir pon donde quiera, y llevar a cabo la misión solo o acompañado. Lo digo porque siempre hay follón con esta cosas (veáse última partida en casa de Zaira). Es que además, ahí está lo bueno de esto. Se pueden hacer estrategias o grupos, pero cada uno decide como quiere hacer las cosas.
Por último, decir que se pueden jugar partidas individuales o campañas, por si no se quiere jugar demasiado tiempo. Eso si, una vez que empiezas -y te lo tomas algo en serio- te acaba gustando.
En fin serafín, no espero haber avanzado nada con este prólogo, pero estuvo bien para empezar...





No hay comentarios:
Publicar un comentario