Saludos de Moro

Que pasa chulos!!! Pues aquí estoy de nuevo. Esta vez quería acercaros mi querido juego de rol, El HeroQuest.



Es difícil enganchar a estas alturas a alguien que hasta ahora no sintió curiosidad por este tipo de juegos. No quiero ser pesado ni nada de eso. Eso si, os aseguro que es bastante divertido. Y pensaréis, ¡boooooooo!, porque fijo que tenéis en la cabeza las 2 partidas que echamos alguna vez, en las que nadie sabía jugar, y nos lo tomamos todos de coña. Así desde luego que a nadie le gusta.

Primero, deciros que este juego no es como Warhammer ni El Señor de los Anillos, sino mucho más simple. Vamos, que no hay que hacer un máster en Cuenca para jugar. Y eso es una gran ventaja, porque muchas veces la complejidad de estos juegos es lo que desanima para echar una partidita.


Lo segundo que hay que tener en cuenta, aparte de que yo soy el malo de la película, Morcar, nada de Mordor, Sauron ni nada semejante... Simplemente Morcar. Bien, pues decía que esto es un juego de rol, y aunque vais todos contra mi -jejeje-, cada uno tiene la posibilidad de hacer lo que le de la gana, ir pon donde quiera, y llevar a cabo la misión solo o acompañado. Lo digo porque siempre hay follón con esta cosas (veáse última partida en casa de Zaira). Es que además, ahí está lo bueno de esto. Se pueden hacer estrategias o grupos, pero cada uno decide como quiere hacer las cosas.

Por último, decir que se pueden jugar partidas individuales o campañas, por si no se quiere jugar demasiado tiempo. Eso si, una vez que empiezas -y te lo tomas algo en serio- te acaba gustando.

En fin serafín, no espero haber avanzado nada con este prólogo, pero estuvo bien para empezar...

Un poco de historia

Poco se puede decir ya de un juego que ha marcado un antes y un después en el mundo de los juegos de "fantasía heroica". MB obtuvo tales ingresos que se vio obligada a ampliarlo con varias expansiones.

De hecho, el juego se vio exportado a todo el mundo (incluso a Asia). En fin, que la susodicha empresa le quitó varias horas de sueño a su "creador", Milton Bradley, para que se pusiera manos a la obra con la invención de otros juegos del mismo estilo (le molestaban tanto que tuvo que desconectar la linea del teléfono varios días). Así que nuestro buen amigo se puso en contacto con Games Workshop, empresa que ayudó en la puesta a punto del Hero Quest, y sacó a los pocos años dos nuevos juegos: el primero en salir fue Cruzada Estelar, y el segundo Battle Masters. Ambos con el mismo éxito y, cómo no, exprimidos al máximo con la aparición de otras ampliaciones. Y para rematar, aparecen los juegos para ordenador y videoconsola.

La mano del sr. Milton hizo una maravilla, y fue sacar un juego "apto para todos los públicos", de rápido aprendizaje, distinto en cada partida, y divertido y adictivo a más no poder.

Como comenzó...

"En la chimenea del estudio de Mentor el fuego arde de manera cálida pero ilumina poco. El brillo de su luz mortecina da poca idea de la cantidad de libros y pergaminos que llenan las estanterías. Léntamente Mentor se acerca al fuego."Bueno, amigos míos, ya ha finalizado vuestro entrenamiento. Aún no sois héroes y os teneis que poner a prueba, pero primero dejádme contaros la historia de Morcar..."Érase una vez hace muchos siglos, Morcar era un aprendiz mío. Trabajaba duro y aprendía deprisa, pero la inpaciencia pudo con él y quiso aprender magia más poderosa. Le avisé de los peligros a que se exponía, y que debía tener paciencia, porque con el tiempo sería un gran mago, pero Morcar no quiso esperar, cada noche en secreto entraba en mi estudio y leía mis libros de conjuros. Los secretos allí contenidos eran poderosos, y una vez que los hubo aprendido Morcar huyó."Cuando le alcancé, le encontré muy cambiado. Había jurado su fidelidad a los Grandes Poderes del Caos, ¡el insensato!. Vió la magia como el camino más corto hacia el poder, y no se dio cuenta del precio tan alto que tendría que pagar. Intenté razonar con él, pero fracasé. Se burló de mí y me atacó con un hechizo el cual me las ví y me las deseé para deshacer. Durante muchos días luchamos, pero Morcar tenía aliados más fuertes que yo y no le pude derrotar. Al final los dos quedamos debilitados: él huyó y buscó refugio en la Inmensidad del Caos del Norte. Allí curó sus heridas y perfeccionó sus destrezas, conjurando antiguos poderes con que vencer al Imperio. No sabe lo que hace, porque le servirían mientras le necesiten, pero le destruirán con el tiempo.""He de vigilar a Morcar y medir la fuerza de su magia. Esto se puede hacer con la ayuda del Manuscrito de Lortom. Los poderes que Morcar ha conjurado nos destruirán a todos si me descuido. El ejército de Morcar nos amenazó en el pasado. Entonces fué Rogar quien me ayudó a derrotarlos. Ahora vienen de nuevo: ya han atacado las Tierras Fronterizas. El Imperio tienen que buscar héroes otra vez y con ese fin os he entrenado.""Cada uno de vosostros ha de cumplir cinco tareas. Si lo haceis sereis Campeones del Reino y nombrados Caballeros Imperiales, entonces estareis en camino de ser héroes. Hablaré con vosotros a la vuelta, si volveis..."

En plena partida